El fabricante vasco de componentes para automóviles Gestamp ha debutado este viernes en Bolsa, una de lasa salidas más potentes a los mercados bursátiles europeos en años. No obstante, la empresa de la familia Riberas se ha estrenado con caídas. Si el precio de salida era de 5,6 euros por acción, ya el primer intercambio ha ido a la baja, en 5,58 euros (-0,36%) y al poco del comienzo la acción ha marcado un mínimo de 5,354, una caída del 4,4%, aunque después ha ido recuperando terreno.