
Las Juntas Generales de Gipuzkoa han sido las primeras en Euskadi en dar luz verde al nuevo tributo, que en la comunidad sólo deben pagar Laboral Kutxa y Kutxabank. La cooperativa de crédito calcula que, como hasta ahora, no deberá ingresarlo.
Gipuzkoa se adelanta a Bizkaia y Álava y saca adelante las nuevas normas fiscales derivadas del acuerdo entre los Gobiernos español y vasco de hace un año -que exigió después la modificación del Concierto Económico en el Congreso- para ceder tributos a las instituciones forales.
Las Juntas Generales (Cámara provincial) guipuzcoanas han aprobado este martes la creación del tributo a la banca y del impuesto complementario a grandes grupos nacionales y multinacionales, que fija una tributación mínima del 15% de los beneficios.
Los junteros han dado también luz verde a la regulación que modifica, entre otros puntos, el umbral de volumen de operaciones en Sociedades y Renta de No Residentes para determinar si la empresa se aplica la normativa estatal o la foral. Este umbral pasa de 10 a 12 millones de euros.
En Bizkaia y en Álava, el tributo a la banca (denominado impuesto sobre el margen de intereses y comisiones de determinadas entidades financieras) está en tramitación en las respectivas Cámaras provinciales.
Álava no cuenta con ninguna entidad bancaria sujeta a su normativa fiscal, por lo que los tiempos apremian menos.
Bizkaia, en cambio, tiene como contribuyente sujeto a su regulación a Kutxabank. Así, si las Juntas vizcaínas aprueban la norma este mismo 2025 el banco de las excajas vascas pagará el impuesto correspondiente a este ejercicio, dado que se devenga el último día del año. Los responsables fiscales vizcaínos dan por hecho que la regulación se aprobará en diciembre.
De cumplirse esta previsión, Kutxabank tendrá que realizar un pago a cuenta del nuevo impuesto en los primeros 25 días de diciembre; e ingresar el resto del pago correspondiente a 2025 durante el próximo año.
En principio, lo mismo ocurre con Laboral Kutxa, sujeta a la normativa foral de Gipuzkoa. Sin embargo, la cabecera financiera del grupo Mondragón cree que no tendrá que realizar ningún pago por el impuesto a la banca. No lo ha hecho hasta ahora con el gravamen a la banca anterior al no alcanzar los 800 millones de umbral de intereses y comisiones que fijaba. Y las deducciones que prevé la normativa foral -entre ellas una ad hoc para cooperativas por la aportación al fondo de reserva obligatorio- le evitarán hacerlo por ahora.
Kutxabank y Laboral Kutxa no han pagado el impuesto a la banca este año, cuando el resto de entidades financieras en España han ingresado el pago correspondiente al ejercicio 2024. Ha sido así por la laguna normativa derivada del traspaso a Euskadi del tributo, que se acordó los Gobiernos español y vasco los últimos días de 2024.
En Gipuzkoa, el nuevo impuesto a la banca ha contado con los votos a favor de PNV y PSE (socios del Gobierno foral), y de Podemos; EH Bildu se ha abstenido, y el PP ha votado en contra.