«En el año 2012, el equipo de Bankia era una amalgama de siete cajas diferentes. Sin referencias ni culturas comunes, con un evidente desenfoque de gestión, y estaba sometido a una presión mediática y social sin precedentes», ha explicado José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, durante su comparecencia en la comisión de investigación de la crisis financiera en el Congreso de los Diputados.