Goldman Sachs y Morgan Stanley agrandan su leyenda con la opa BBVA-Sabadell

Los bancos de inversión cobrarán elevados honorarios. Los asesores de las dos partes blindaron sus ingresos, pero el vencedor pagará mejor.

Goldman Sachs es el banco más glamuroso de Wall Street, el más agresivo y donde nadie se extraña si ruedan cabezas, pero también tiene a gala defender causas perdidas y ponerse del lado del débil (corporativamente hablando y con la premisa de que pueda pagar su elevada minuta). Es parte de su leyenda y la opa BBVA-Sabadell la ha agrandado.

También la de Morgan Stanley. Su perfil es parecido al de Goldman, con algunos matices, y ambos han hecho equipo como asesores en la defensa de Sabadell ante el intento de compra de BBVA. Junto al banco que ha conseguido mantenerse independiente, son los grandes triunfadores.

Lo notarán en su bolsillo porque la paga de Sabadell será generosa. Han sido 17 meses de trabajo, cuentas, viajes, reuniones con los inversores, definición de estrategias y llamadas a todas las puertas en busca de respaldo a un no a la opa que entre los bancos de inversión se anticipaba difícil.

La mejor parte

La consideración más extendida en el sector es que JPMorgan y UBS, los asesores principales de BBVA a los que pronto se unieron Rothschild y Mediobanca, se habían llevado la mejor parte, porque los inversores institucionales estaban a favor de la opa y los bancos de inversión son especialistas en estos accionistas, según fuentes financieras.

A Goldman Sachs y Morgan Stanley les tocó fajarse a la contra de las grandes corrientes del mercado, defendiendo un banco pequeño y con raíces frente a la consolidación y la presencia internacional.

A cambio, los dos bancos contaron con la ayuda del Gobierno, que rechazó de plano la operación, al igual que los consumidores y los accionistas minoritarios de Sabadell. El veto temporal que impuso el Ejecutivo a la fusión de los implicados fue un importante salvavidas para la estrategia de los dos grandes de Wall Street, que se amplificó cuando BBVA resbaló en el lodazal de una segunda opa.

Goldman Sachs y Morgan Stanley sacaron oro de los errores ajenos. Ahora cobrarán por ello, porque una parte de la paga de los bancos de inversión que han participado en la opa es discrecional y su cuantía dependerá en parte del ánimo del pagador, mucho mejor en Sabadell que en BBVA.

Ninguno de los bancos de inversión más directamente implicados se quedará sin cobrar varios millones de euros. Aunque en las operaciones de fusiones y adquisiciones es normal fiarlo casi todo a una comisión de éxito que solo se ingresa si se consigue la transacción, fuentes de la banca de inversión aseguran que esta operación ha sido distinta y que han regido otras reglas.

Movilización de recursos

Los asesores principales han movilizado equipos y recursos durante más de 17 meses, con periodos especialmente intensos, como han sido las últimas siete semanas. Eso ha supuesto, además, la imposibilidad de trabajar para otros por conflicto de intereses y la puesta a disposición de BBVA y Sabadell de banqueros de inversión, analistas y especialistas en los principales centros financieros donde están los grandes inversores, como Londres y Nueva York.

Fuentes conocedoras de estos procesos añaden otras dos consideraciones. Goldman Sachs, Morgan Stanley y JPMorgan son los bancos más caros de contratar, sus minutas son elevadas y tienen un poder de negociación que los hace capaces de fijar las normas. UBS y Rothschild también están en una banda alta de salarios, con Mediobanca un poco por debajo. Evercore se sumó al final a las filas de Sabadell para hacer un informe para el consejo de administración.

El pago será variable para cada uno de ellos dependiendo de su implicación. Goldman Sachs, Morgan Stanley y JPMorgan cobrarán más porque han negociado un fijo superior y sus papeles han sido estelares, añaden estas fuentes.

La guinda serán los pagos discrecionales por satisfacción, que se sumarán al fijo. Los bancos del bando perdedor también tendrán acceso a ellos, pero ahí se computarán los aciertos y los errores que cada asesor haya podido cometer. Las mismas fuentes anticipan que BBVA considerará que hay más de estos últimos, mientras que Sabadell será más proclive a ver los primeros.

Hay otro pago más difícil de cuantificar. Goldman Sachs y Morgan Stanley han vuelto a ganar donde muchos solo veían opciones de derrota. Eso dispara el prestigio y garantiza más mandatos de Sabadell y de otros que se vean en situación parecida, apuntan varios banqueros de inversión.