Grecia trata de superar la depresión con tibias señales de mejora

Grecia empieza a dar motivos de alegría. Primero, el Eurogrupo decidió desbloquear el pago de 8.500 millones del actual programa de rescate. Y la semana pasada, los inversores internacionales recibieron con interés la subasta de deuda pública que marcó el retorno del país a los mercados financieros tras tres años de ausencia. “Este es el paso más importante para finalizar esta aventura desagradable”, dijo el primer ministro, el izquierdista Alexis Tsipras. Pese a las muestras de euforia, es pronto para certificar el fin de la crisis: sobre Atenas revolotean aún demasiadas incertidumbres.

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