El aeropuerto de El Prat vivió este martes otra jornada tranquila pese a la huelga indefinida de los trabajadores de Eulen que se encargan de los controles a los pasajeros en los arcos de seguridad. A lo sumo, se registraron colas de 20 minutos. La directora del aeródromo barcelonés, Sonia Corrochano, atribuyó esa calma a la supervisión que está efectuando la Guardia Civil para que se cumplan a rajatabla los servicios mínimos decretados, cifrados en el 90%. «Ha facilitado que vuelva la normalidad al aeropuerto», afirmó Corrochano en una entrevista en Catalunya Ràdio.