El Gobierno no cree que los atentados que la semana pasada sufrieron Barcelona y Cambrils vayan a tener un impacto en el crecimiento económico. El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, cree que si hubiera algún efecto, este no sería «especialmente relevante». Los ataques, aseguró el jueves, tienen una gravedad que va “mucho más allá de la economía”, con un daño “mucho más doloroso”.