Luis de Guindos habló la noche del lunes con Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo. Y en su última rueda de prensa como ministro de Economía, en Bruselas, tras ser nominado por sus homólogos como vicepresidente in péctore del BCE, deja una de cal y otra de arena acerca de su posición como banquero central. Guindos rehúye las etiquetas habituales, pero tocó una sonata en dos claves. Hay un Guindos halcón (duro, ortodoxo, alemán): «Las medidas extraordinarias de política monetaria eran para tiempos extraordinarios y circunstancias extraordinarias», y hoy la economía del euro crece al 2,5%, el mayor ritmo en la última década, con un paro del 8%. Pero hay también un Guindos paloma (más heterodoxo, partidario de los estímulos): «La retirada de estímulos tiene que ir acompasada, en paralelo con la recuperación económica». Draghi usa ese sintagma, «acompasar la retirada de medidas y la recuperación», en todos y cada uno de sus discursos desde el pasado verano.