En un momento en el que el mercado de capitales funciona a pleno rendimiento, los incentivos para que las empresas recurran a la emisión de deuda para captar recursos no se limitan a los bajos precios fruto de la política de tipos cero de los bancos centrales. A las buenas condiciones de financieras que imperan en los últimos 13 meses y al apetito de los inversores se suman los incentivos fiscales. Así consta en una consulta vinculante resuelta en febrero a la Dirección General de Tributos (DGT) por una cotizada española que opera en el sector energético. La respuesta aclara que las empresas podrán emitir bonos perpetuos como la deuda híbrida y deducirse los cupones sin problemas.