El rey emérito Juan Carlos I llevaba semanas recibiendo todo tipo de señales para que se confesara con Hacienda. Si regularizaba voluntariamente, es decir, antes de que le llegara un oficio de cualquier Administración reclamando esa deuda o abriendo diligencias sobre la misma, quedaría eximido de cualquier responsabilidad penal, según explica el artículo 305.4 del Código Penal. Finalmente, tras el puente de la Constitución y de la Inmaculada Concepción, el abogado del rey emérito ha comunicado que su cliente ha procedido.