
Ibercaja considera que la opa en marcha de BBVA sobre Sabadell, de llegar a concretarse, puede abrir oportunidades para el resto del sector, según ha apuntado su consejero delegado, Víctor Iglesias.
«Es innegable que los procesos de integración, por muy bien que los ejecutes, implican cierta pérdida de negocio y de clientes», ha indicado Iglesias, en el XVI Encuentro Financiero EXPANSIÓN-KPMG, con la colaboración de American Express y Cunef Universidad.
El primer ejecutivo de Ibercaja ha aludido, sobre todo, al mundo de las empresas por los «solapamientos» que surgen de las fusiones, así como al segmento de banca privada, por la búsqueda de diversificación del ahorro por parte de los clientes.
Iglesias ha considerado, además, un tercer factor: «Si el cliente pierde su gestor de confianza, puede intentar probar en otras entidades».
El CEO ha señalado que estos procesos suelen percibirse en el sector como un win-win, dado que el banco comprador ve una vía de creación de valor y el resto del sector, una oportunidad para hacerse con el negocio que pierde la entidad fusionada.
«De prosperar la opa y producirse [la salida de clientes], seguramente será más de lo que le gustaría a BBVAy menos de lo que nos gustaría al resto del sector», ha ilustrado.
Iglesias, a su vez, se ha mostrado confiado respecto a las expectativas de rentabilidad de la entidad a futuro: «Estamos logrando sólidos beneficios incluso con los tipos actuales del 2% y retornos de doble dígito que cubren el coste del capital. Podemos mantenernos en estos niveles».
Ante la fuerte competencia, el CEO de Ibercaja ha coincidido con otros banqueros en la necesidad de posicionarse en el negocio hipotecario con «precios rigurosos». No obstante, también ha apelado a tener en cuenta los «compromisos comerciales» que el cliente, «siempre a su voluntad», asuma a lo largo de toda la vida de la hipoteca.