Las dos principales compañías eléctricas españolas, Iberdrola y Endesa, han entrado indirectamente en guerra abierta en Brasil. La batalla por hacerse con la empresa Eletropaulo, que garantizaría a cualquiera el liderazgo del sector privado de distribución en ese país, llegó a la máxima tensión este miércoles. Iberdrola, que había alcanzado la pasada semana un acuerdo con el consejo de administración de Eletropaulo, se vio sorprendida con una OPA presentada por Enel, la compañía italiana con mayoría de capital público, propietaria de Endesa. Tras una sucesión de ofertas y contraofertas, Iberdrola reaccionó con una durísima carta a la Comisión Europea, en la que acusa a Enel de vulnerar los principios de la libre competencia y de aprovecharse de una posición monopolística por su vinculación al Estado italiano.