El juzgado de Primera Instancia número 89 de Madrid ha desestimado la demanda interpuesta por Iberdrola contra Bankia en la que la eléctrica reclamaba al banco las pérdidas de 12,4 millones de euros que le causó la compra de acciones de la entidad en su salida a Bolsa. La eléctrica se basa en la sentencia del Supremo que consideró que la contabilidad de Bankia no reflejaba la situación de la entidad. El alto tribunal determinó que se devolviera el dinero a los pequeños accionistas pero no a los institucionales porque supuso que tenían más elementos para acceder a la información. La demanda de Iberdrola abrió la puerta a otras más que suman en total unos 1.237 millones.