Con la escenificación habitual de los últimos años, el verde dominando en la sala y una entrada triunfal en el estrado, y las protestas de los trabajadores de la central térmica asturiana de Lada y de la firma Inacosa amenizando en las puertas del Palacio Euskalduna, Ignacio Sánchez Galán ha iniciado con suma puntualidad la junta general de accionistas de Iberdrola en Bilbao. Tras los correspondientes saludos y repasos a las grandes cifras y actuaciones del ejercicio, el presidente de la eléctrica ha desvelado que todo está preparado para que este año el beneficio bruto del grupo (ebitda) crezca más del 20% hasta superar los 9.000 millones de euros y el beneficio neto se sitúe cerca de los 3.000 millones, lo que supone un crecimiento de cerca del 7% sobre los 2.804 de 2017.