El banco ha creado un nuevo departamento para captar el negocio de multinacionales el mercado británico. Está dirigido por Andrea Burnett, que había trabajado anteriormente en JPMorgan, BofA y Lehman Brothers.
ING ha fichado a una directiva de Santander con la intención de desarrollar el negocio de financiación de multinacionales establecidas en Reino Unido, entre ellas, las españolas. Se trata de Andrea Burnett, que ha puesto en marcha un nuevo equipo, de momento pequeño, en la sede británica del banco neerlandés, con la intención de desarrollarlo en los próximos meses.
Burnett trabajaba hasta antes del verano en la sucursal británica de Santander Corporate and Investment Bank (CIB), que se encarga de fusiones y adquisiciones (M&A) y financiaciones, entre otros negocios, y que es diferente del negocio de Santander UK, también filial del banco, pero que tiene encargado el negocio minorista y de banca comercial para pymes.
La directiva inició su carrera como analista de BankBoston en Ciudad de México (2003-2004), desde donde pasó a analista de crédito de Bank of America (Bofa, 2004-2005). Entre 2006 y 2007 trabajó, ya en Londres, como analista en Lehman Brothers y posteriormente en Bank of America (2007-2008), desde donde se incorporó a Lloyds Bank como directora asociada (2008-2014) y después pasó a ser vicepresidenta de la división de banca internacional y comercial de JPMorgan Chase en la capital británica (2014-18), cargo que dejó para fichar por Santander en 2018.
En concreto, el grupo que lidera Burnett en ING se denomina Network Sector Coverage y se centrará en buscar oportunidades de negocio con grandes empresas españolas establecidas en Reino Unido, aunque el foco también está puesto sobre otros países, como Alemania, Francia, Italia, EEUU y los asiáticos.
Inicialmente, el nuevo equipo de Londres no operará en el segmento de fusiones y adquisiciones, aunque sí puede desviar este tipo de operaciones hacia el segmento del banco que está especializado en ellas. La actividad de ING con grupos españoles en Reino Unido es residual y el banco quiere atacar a la docena de compañías con una mayor actividad.
El grupo trata de conectar la actividad de una empresa en su país de origen con sus necesidades en Reino Unido y, a partir de ahí, trabajar en otros países, en ámbitos como financiación, banca transaccional, capital circulante, divisas, mercados de deuda y finanzas sostenibles.
Buscar fuentes de financiación
La internacionalización de las compañías les obliga a buscar fuentes de financiación en los países donde están presentes. En el caso de las españolas en Reino Unido, los bancos españoles tienen un papel muy destacado y la intención de ING es participar en financiaciones complejas en las que se requiere un sindicato bancario para repartir el riesgo. Las sucursales de Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell están incrementando notablemente su negocio en financiación corporativa, y no solo a grupos españoles.
«En las empresas españolas, vemos oportunidades particularmente en las áreas donde están muy establecidas. Reino Unido tiene necesidades de inversión importantes, lo que incluye las renovables, las infraestructuras, la movilidad, la ingeniería y la infraestructura digital«, afirman fuentes del banco naranja.
ING pretende entrar en la financiación de proyectos intensivos en capital, como los citados, en los que muchas veces el problema no es la falta de ambición, sino armar una estructura de financiación adecuada y a tiempo, además de gestionar el riesgo.
Inversiones y necesidades operativas
«Ahí es donde podemos aportar, porque combinamos el conocimiento del mercado local, la experiencia en diferentes sectores y un alcance internacional, que puede ayudar a las compañías españolas a conectar sus planes en Reino Unido con su financiación, sus inversiones y sus necesidades operativas», añade la entidad.
Algunos datos con los que trabaja ING en relación con las empresas españolas dan muestra del potencial que considera que existe: Reino Unido es el segundo destino para la inversión española, con un 13,1% de la inversión acumulada (stock) y 98.000 millones de euros, un récord, según los últimos registros oficiales. En los últimos 20 años, los grupos españoles han destinado al antiguo miembro de la UE 170.000 millones de euros y se calcula que 140.000 empleos dependen de ellos.
Según el banco neerlandés, existen 800 empresas españolas que operan actualmente en ese mercado, lo que ilustra el valor emergente que los grupos del país otorgan a Reino Unido, transcurridos cinco años desde la ruptura definitiva con la UE.

