Un refrán español dice: “De dinero y santidad, la mitad de la mitad”. Con ello advierte que no hay que creer a quien presume de tener ambas cosas en abundancia. Pues algo parecido está ocurriendo con el nuevo ingreso mínimo vital (IMV), que una cosa son las previsiones del Gobierno para esta ayuda y otra, muy distinta, lo que está ocurriendo en realidad.