Isolux retrasa las cuentas de 2016 y negocia una inyección de capital urgente con los bancos

Isolux se encuentra en la semana crucial para evitar la suspensión de pagos. Durante estos días, sus responsables tendrán que convencer a la banca acreedora para que le inyecten liquidez. La empresa que preside Nemesio Fernández-Cuesta necesita entre 300 y 400 millones en los próximos nueve meses y, de forma inmediata, al menos unos 40 mientras busca un inversor. En caso contrario, el concurso de acreedores resultará inevitable. La solución pende de los tres principales acreedores y accionistas (CaixaBank, Bankia y Santander), sobre todo el banco cántabro, que vendió su deuda a Goldman Sachs aunque haya seguido negociando.

Seguir leyendo.