El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, defendió este jueves un modelo empresarial comprometido con el conjunto de la sociedad, más allá del que solo tiene en cuenta el beneficio a corto plazo para el accionista. Gual consideró “erróneo” plantear la “ética” como un comportamiento “ajeno a las decisiones de las empresas”. “No es suficiente cumplir con la legalidad”, afirmó Gual, quien además advirtió de que deben ser las grandes corporaciones quienes “tienen que jugar un papel preeminente” por su “capacidad de impacto” y “arrastre”.