Josep Oliu: «La CNMV tendría que explicar cómo se calculará el precio de la segunda opa»

Carlos Torres, presidente de BBVA, llamó por teléfono el lunes a Josep Oliu para comunicarle la subida del precio.

Sin embargo, el banco catalán sigue pensando que la oferta sigue siendo «mala» porque la prima sobre la cotización, del 2%, está muy lejos del 30%-40% que se ha pagado en las opas hostiles que han triunfado en Europa. Y porque la ecuación de canje concedería a los accionistas una participación inferior al 16,3% que se contemplaba al inicio de la opa. «Si el consejo de administración dijo que no a la primera oferta, ésta que es peor…», anticipa Josep Oliu en una entrevista al diario catalán Ara.

«Yo le diría al accionista que por un plato de lentejas no merece la pena vender un proyecto que da servicio a compañías de toda España, que ha ayudado a crear empresas y que tiene una manera de hacer banca muy diferencial», afirma.

Oliu sostiene que hay mucha incertidumbre en relación con esta operación y que la mejor opción para el accionista es quedarse quieto.«BBVA no sabe si tendrá que hacer una segunda opa y si eso le llevará a hacer una ampliación de capital [para financiarla] y qué sucederá con los dividendos anunciados», afirma. El precio de esa segunda opa tiene que ser a un precio «equitativo», según recoge el real decreto que regula estas operaciones. La ley no explica con claridad cómo se determina ese precio.

«El precio de la segunda opa lo tiene que fijar BBVA y lo puede poner tan alto como quiera, un 20% por encima del actual si quiere, aunque eso dejaría a los que han acudido a la primera con cara de tontos. Ese precio tiene que estar por encima del precio equitativo, que es el que debe determinar la CNMV. Yo creo que debería decir cómo se calculará», afirma Oliu.

«Creo que la insistencia de BBVA es porque Sabadell es muy necesario para su proyecto para compensar el perfil de riesgo de los países emergentes [en su balance] «, apunta.

El banquero considera que el Gobierno de Pedro Sánchez «ha hecho todo lo que ha podido» para proteger los intereses de Sabadell y del país impidiendo la integración inmediata -por tanto, la desaparición del banco- si triunfa la opa. «Podrían haber prohibido [la operación], pero imaginen el ruido político que eso hubiera producido», dice.