
El negocio minorista del banco más grande de EEUU sufre la presión de unos tipos de interés todavía más altos de lo esperado, pero compensa gracias al repunte en asesoramiento en operaciones corporativas.
JPMorgan supera todas las previsiones con un beneficio de 16.500 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 13% más que en el mismo periodo del año anterior. El beneficio por acción alcanzó los 5,94 dólares, por encima de los 5,45 dólares que esperaban los analistas.
Los ingresos del mayor banco de EEUU crecieron un 10%, hasta los 49.840 millones de dólares. El negocio se ha visto impulsado tanto por el resurgir de la actividad corporativa como por la volatilidad en los mercados financieros (reajuste de carteras), en un contexto marcado por la guerra en Irán y la incertidumbre económica global.
Así, el motor de este buen desempeño ha sido el negocio de banca de inversión, cuyos ingresos por comisiones aumentaron un 28%, con un fuerte tirón del asesoramiento en fusiones y adquisiciones; también destaca la división de mercados, que registró ingresos récord de 11.600 millones de dólares, con avances del 21% en renta fija y del 17% en renta variable.
Este dinamismo refleja un entorno en el que las empresas han retomado grandes operaciones, tanto en adquisiciones como en emisiones de deuda, tras un periodo de parálisis, al tiempo que los inversores han intensificado su actividad para adaptarse a un escenario geopolítico más inestable.
El negocio minorista también mostró fortaleza, aunque con un tono más moderado. El gasto con tarjetas de crédito creció un 9% y los ingresos en el negocio de tarjetas y financiación de automóviles aumentaron un 13%. Además, las tasas de morosidad se redujeron, lo que apunta a una relativa solidez del consumidor estadounidense pese a las primeras señales de enfriamiento del mercado laboral.
En paralelo, los ingresos por intereses netos avanzaron un 9%, hasta 25.500 millones de dólares, impulsados por la demanda de crédito en un entorno de tipos aún elevados, aunque con expectativas de relajación gradual.
Pese a los sólidos resultados, JPMorgan mantiene un tono prudente sobre el futuro. Su consejero delegado, Jamie Dimon, advirtió de un «conjunto de riesgos complejos» que amenazan la economía global, con especial mención a las tensiones geopolíticas, el encarecimiento de la energía y los elevados déficits fiscales que soportan las grandes economías mundiales, como la estadounidense.