El banco norteamericano construirá una torre en Canary Wharf para 12.000 empleados, diseñada por Foster + Partners. Las obras para completar el edificio de oficinas con más superficie de Londres durarán seis años.
JPMorgan ha anunciado hoy la construcción de su nueva sede en Londres para los negocios en Europa, Oriente Próximo y África. Las cifras son desorbitantes: inversión en torno a los 3.000 millones de libras (3.425 millones de euros), una superficie de casi 300.000 metros cuadrados y una capacidad para 12.000 empleados. También lo es el tiempo que se empleará en levantar la torre: seis años desde que se obtengan todos los permisos. La construcción requerirá el trabajo de 7.800 personas y generará un impacto para la economía de Reino Unido en torno a los 11.300 millones de euros.
Casualidad o no, el banco norteamericano ha dado a conocer la noticia al día siguiente de que los presupuestos presentados por el Gobierno británico descartasen la introducción de un impuesto a la banca, una opción que el sector temía.
JPMorgan cuenta con dos grandes oficinas en la capital británica: el número 25 de Bank Street (antigua sede de Lehman Brothers), en Canary Wharf, el segundo distrito financiero de Londres, donde opera su banca comercial y de inversión, y el 60 de Victoria Embankment (ya en la City), para la gestión de activos y patrimonios. Además, tiene alquilado en el One Cabot Square, en Canary Wharf, para su división internacional de banca minorista, que incluye Chase UK, con 2,6 millones de clientes. La actividad se concentrará en el futuro en el nuevo inmueble, aunque el banco todavía tiene que decidir qué sucede con sus actuales emplazamientos.
Diseño de Foster + Partners
Según los medios británicos, renovar el primer espacio le podría haber costado en torno a los mil millones de libras, de manera que el banco ha optado por comenzar de cero con un edificio diseñado por Foster + Partners, el mismo despacho que también se encargó del inmueble de 60 alturas y 250.000 metros cuadrados de Nueva York, en Park Avenue, inaugurado el pasado octubre.
«Londres ha sido un centro financiero y de operaciones durante más de mil años. Que se mantenga como un espacio pujante para las finanzas y las empresas es crucial para la salud de la economía británica», ha afirmado el presidente y consejero delegado del banco estadounidense, Jamie Dimon, quien ha mostrado cierta sintonía con el ejecutivo laborista, liderado por Keir Starmer. «El crecimiento económico es prioritario para el Gobierno de Reino Unido y este ha sido un factor crítico que nos ha ayudado a tomar esa decisión», ha abundado el banquero.
Récord de espacio para oficinas
JPMorgan desarrollará el proyecto junto con Canary Wharf Group (CWG), la empresa propietaria de trece de los 32 principales bloques de la zona, que en los últimos años había visto cómo se ponía en cuestión su supervivencia como distrito financiero. Un portavoz de CWG subrayó que el activo será el espacio de oficinas «más grande de Londres». Por ejemplo, tendrá el doble de superficie para oficinas que el edificio más alto de Londres, The Shard. Fuentes de JPMorgan aseguran a EXPANSIÓN que se está terminando de trabajar en los detalles (por ejemplo, el número de pisos) y que si se aprueban los planes, será el inmueble con más espacio para oficinas de la capital británica.
La futura sede de JPMorgan, que tiene 23.000 empleados en Reino Unido, dispondrá de vistas al Támesis y al centro de Londres, estará rodeada por una zona de parque y dispondrá de espacios colaborativos, para el bienestar y para bebés, terrazas, azoteas, restaurantes, cafés y aparcamiento para bicicletas, entre otros.
En los últimos años, el anuncio de mudanza por parte de HSBC, Moody’s o Clifford Chance desde Canary Wharf a la City, había llevado cierto pesimismo al citado barrio, aunque la situación ha cambiado últimamente. El propio HSBC retendrá parte de su actividad en el mismo edificio donde está ahora, Revolut acaba de inaugurar su sede y Visa está en conversaciones para dejar el centro de Londres por Canary Wharf.

