
El directivo defiende que las firmas del sector «no tienen tantos picos» y aspira a una cuota del 23%.
Caja de Ingenieros abrió una nueva etapa a principios de este año de la mano de Juanjo Llopis (Valencia, 1973).
Tras más de ocho años en la entidad en los que ha desempeñado distintas funciones, el directivo valenciano asumió la dirección de Caja de Ingenieros el pasado 1 de enero en sustitución de Joan Cavallé, el histórico banquero que ha liderado la firma durante cerca de dos décadas.
Llopis cogió las riendas de Caja de Ingenieros en un momento dulce en términos comerciales. La entidad ganó en 2024 un récord de 24 millones de euros, un 22% más respecto al ejercicio precedente. De cara a lo que resta del presente ejercicio, el directivo asegura en una entrevista con EXPANSIÓN que su única ambición es mejorar esos resultados apoyándose en un «modelo de éxito» y en el «ADN de la banca cooperativa».
- La entidad se anotó el año pasado los mejores resultados de su historia con un modelo de banca distinto al que predomina en España, ¿cree que los resultados récord son sostenibles?
- Sí. Los tipos de interés han ayudado al negocio bancario, y no hemos sido una excepción. La banca cooperativa demuestra que entidades como la nuestra son más estables respecto a las que hacen una banca más tradicional, no tenemos tantos picos. Y se debe a que nuestro modelo se basa en la relación con los socios y en una cartera diversificada, lo que da estabilidad a los resultados. De cara a 2025, vamos a superar lo que hicimos el año pasado.
- ¿Qué planes tiene para impulsar el negocio de Caja de Ingenieros?
- Nuestro modelo es de trato personalizado, con amplios horarios de atención. Ahora estamos en medio de un Plan Estratégico que iniciamos en 2023. Lo que queremos, desde la nueva etapa de gestión, es acelerar el crecimiento con tres ejes: talento, eficiencia y digitalización.
- ¿Contemplan ir a por socios con altos patrimonios?
- No. Somos una banca universal abierta a todo el mundo. Hemos consolidado los negocios con un foco en la banca personal. Para nosotros, el asesoramiento es diferencial, más cercano y no tan exclusivo como el que dan las entidades que hacen banca patrimonial. En Caja de Ingenieros, el cliente puede arrancar con una banca personal en la que, a medida que va elevando sus ahorros, tendrá mayores necesidades de asesoramiento y lo cubrimos con nuestros equipos. Podemos dar el servicio de banca patrimonial sin denominarlo de esa manera.
- ¿Apostarán por crecer de forma inorgánica?
- Nuestro plan es de crecimiento orgánico. Hemos demostrado que sabemos crecer. Desde el año 2008, han desaparecido más de 40 entidades, y nosotros hemos elevado nuestra plantilla un 76% cuando se ha destruido un 40% de trabajo en el sector y más de 26.000 oficinas. No nos planteamos crecimiento inorgánico porque creemos que tenemos espacio y capacidad para crecer con nuestros medios. La banca cooperativa tiene el 23% de cuota de mercado en Europa, y en España solo es el 10%. Creo que en diez años podemos cubrir ese gap respecto a la cuota que hay en Europa. Es una banca en auge y una alternativa razonable de mercado.
- Respecto a la competencia en el mercado español, ¿cómo valora la posibilidad de que desaparezca Sabadell?
- Cuando la tercera y cuarta entidad del país compiten se generan alteraciones en la competencia, que se ha intensificado. El sector tiene buen desempeño y todo el mundo busca su espacio. Por supuesto creo que seguiría habiendo competencia [sin Sabadell]. El sector bancario español es uno de los más dinámicos, pero esto no es de ahora. Lo ha sido históricamente, y lo será, y Caja de Ingenieros formará parte del sector.
- ¿Cómo creen que puede impactar en las métricas a medio-largo plazo de la entidad la potencial compra de Sabadell ?
- El tiempo lo dirá. No estamos enfocados en eso. Lo que tenga que venir, vendrá, y si viene un impulso, estaremos encantados, pero no es nuestra estrategia ni donde tenemos el foco puesto.
«Queremos ser el financiador de las pymes»
Entre los múltiples objetivos de Caja de Ingenieros en esta nueva etapa de gestión destaca el mayor apoyo a las pequeñas y medianas empresas. La entidad inauguró su banca de empresas hace algo más de una década y desde entonces ha ganado terreno en el que apunta a ser uno de los negocios más punteros durante este año y el próximo. «Cumplimos un papel de ser un actor económico para el desarrollo de todos los segmentos, con un foco muy en las pymes», asegura Llopis, que tilda a Caja de Ingenieros como «la pyme del sector financiero». El objetivo de la entidad: «Ser el financiador de las pymes».