Los organismos financieros internacionales vuelven a ver brotes verdes. Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, afirma en este sentido que las nuevas perspectivas animan. Pero también lanza una seria advertencia. “Es vital que el crecimiento sea inclusivo”, defiende, si no, advierte de que las aspiraciones entre los más pobres se tornarán en frustración y alimentará los conflictos.