
La entidad aspira a ser líder en todos los mercados en los que opera, con independencia del contexto económico del momento o de la potencial problemática que pueda surgir.
BBVA apuesta por ser el mayor banco en los mercados en los que está presente, aunque sean emergentes y condicionados por la volatilidad e inestabilidad económica.
Una estrategia atrevida, pero que hasta la fecha le está dando resultados a BBVA. Los mercados con una elevada sensibilidad a las fluctuaciones económicas aportan más al beneficio que hace un año.
México y el resto de países de América Latina son un ejemplo. También Turquía a pesar de la hiperinflación que sacude su economía, la inestabilidad monetaria y su sensibilidad a la guerra en Oriente Medio que ha obligado al banco a hacer elevadas provisiones.
En cambio, España ha recortado su beneficio por primera vez en años.
La reducción de las ganancias en este mercado puede ser un hecho pasajero, pero demuestra que la diversificación geográfica del banco es acertada, a pesar de haber estado en revisión por múltiples analistas que apoyaban la opa sobre Sabadell para reducir el riesgo emergente que veían excesivo para BBVA.
La operación se percibía como una oportunidad para que BBVA elevase su presencia en un mercado maduro y estable. No salió adelante y el banco gana más que nunca.
¿Cómo? Con una estrategia basada en la escala, según Onur Genç. El banquero está convencido de que tener capacidad para crear y saber extraer todo el jugo a un mercado emergente, pero conocido, puede ofrecer retornos elevados.
“Lo que importa es la posición que tienes en un país más que el mercado en sí”, aseveró ayer.
BBVA busca tener franquicias líderes en todos los mercados con independencia de su contexto económico o del impacto que pueda ocasionar al negocio.
El éxito o fracaso de esta estrategia lo dictaminará el tiempo.