La sentencia de la sección sexta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional fue leída el 7 de septiembre y trata de la venta irregular de preferentes serie X. En su comunicación a la CNMV, publicada en junio de 2009, el banco advertía del riesgo de esta clase de títulos. «Este producto ofrece una rentabilidad sustancialmente inferior a la que en estos momentos están exigiendo los inversores profesionales y cualificados», señalaba. «Si el suscriptor quisiera vender estos valores en el mercado secundario podría perder una parte significativa de su inversión inicial». Se vendieron 1.966 millones de euros en participaciones a 44.849 inversores, de una emisión de 2.000 millones. En diciembre de 2011, la entidad se ofreció a canjear la emisión por acciones del banco.