La bajada de los precios de la electricidad compensó en febrero la subida de los carburantes y de la fruta y las verduras y el encarecimiento relativo de los carburantes. Así, el IPC, pese a que bajó en febrero un 0,4% respecto a enero, se mantuvo en el 3% interanual, el nivel más alto desde octubre de 2012, según ha confirmado hoy el Instituto Nacional de Estadística. Mientras, la tasa de inflación subyacente, la que elimina los precios de los productos frescos y los combustibles, se sitúa en el 1%. La de febrero es la sexta tasa positiva que encadena el IPC interanual tras ocho meses en negativo.