
Barclays y Close Brothers se unen a Lloyds y Santander y apartan fondos.
Los bancos británicos suman ya provisiones por 1.695 millones de libras (2.045 millones de euros) para afrontar los hipotéticos efectos del caso de los coches o de financiación en la compra de vehículos a particulares.
En los últimos días, Barclays y Close Brothers han anunciado que también han apartado dinero para avanzarse ante posibles indemnizaciones o multas. Ambas entidades han alertado de la incertidumbre del posible impacto.
El citado escándalo se refiere a prácticas cometidas entre 2007 y 2021 por las que los bancos pagaban una comisión a los concesionarios vinculada al tipo de interés, algo que podría haber incentivado a tipos más altos en esos productos. Los DCA, como se conocen por sus siglas en inglés, fueron desterrados en 2021.
Close Brothers, una de las entidades que tiene mayor cuota en los créditos para financiar la adquisición de coches en Reino Unido, provisionará 165 millones de libras (198 millones de euros) en las cuentas del primer semestre. «El coste para el grupo en última instancia puede ser mayor o inferior que la provisión», explicó a los inversores.
Tras suprimir el dividendo
La firma tomó la decisión después de suprimir el dividendo y de levantar 400 millones de libras (480 millones de euros) con el fin de sanear el balance. Dicho apunte de 165 millones afectará a la ratio de capital, aunque Close Brothers dijo que el parámetro sigue por encima de los requerimientos legales.
Otro banco que ha dado un paso similar es Barclays, con 90 millones de libras (108 millones de euros) provisionados por el escándalo en la financiación de la compra de vehículos. La segunda entidad financiera de Reino Unido, que abandonó este segmento de negocio en 2019, incidió asimismo en la «significativa incertidumbre» que rodea al caso.
Su directora financiera, Anna Cross, destaca la «relativamente baja cuota de mercado», por debajo del 5% («nivel bajo de un solo dígito») que Barclays tenía en esta actividad. Close Brothers y Barclays engrosan el grupo de bancos que ya había realizado provisiones anteriormente. Eran los casos, primero, de Lloyds, a quien siguió Santander UK.
Lloyds, el primero
Lloyds lidera las provisiones hasta el momento, con 700 millones de libras (844 millones de euros), mientras que la filial británica del banco español ha destinado 295 millones de libras (350 millones de euros), igualmente con la incertidumbre de desconocer a cuánto puede ascender el impacto real.
El sector recibió con cierta alarma tres dictámenes de los tribunales, el pasado octubre, contra FirstRand Bank y el propio Close Brothers, favorables a los clientes, que concluían que los usuarios deberían haber sido informados de todas las condiciones de su préstamo.
En abril está prevista una audiencia en la Corte Suprema y la Autoridad de Conducta Financiera (FCA, por sus siglas en inglés) ha dado a los bancos hasta diciembre para responder a las quejas de los clientes, que se han disparado tras saberse el sentido de los primeros pronunciamientos de la Justicia, aunque no sean firmes porque están recurridos.
Discrepancias
Los analistas no se ponen de acuerdo en el coste total y algunos estudios hablan de un importe potencial de 30.000 millones de libras (36.000 millones de euros), aunque otros lo rebajan a la tercera parte, unos importes que se situarían muy por encima de las cantidades provisionadas hasta el momento.
La situación no solo preocupa a los bancos. La titular del Tesoro británico, Rachel Reeves, ha advertido a los jueces de que unas indemnizaciones demasiado cuantiosas podrían perjudicar a las entidades, pero también a los clientes en tanto que se endurecerían las condiciones de futuros préstamos.
El Gobierno quería llevar estos argumentos al juicio, pero no podrá intervenir después de que la Corte Suprema haya rechazado la participación del Tesoro. Los británicos financian en torno al 80% de los vehículos que compran.