Los bancos españoles se están empleando a fondo en mantener a raya el tipo de interés del bono español a 10 años. También el BCE, pero ellos no tienen la munición ilimitada de un plan de compras anti-Covid. Desde que estalló la pandemia, han comprado unos 38.000 millones y a cierre de julio, los últimos datos disponibles del Tesoro, mantenían en cartera cerca de 175.000 millones en deuda soberana patria. Niveles en entorno de máximos desde noviembre de 2016. La liquidez que han tomado del Banco Central, por más de 200.000 millones, ha propulsado las adquisiciones. Los inversores extranjeros mantienen sus posiciones en el entorno del medio billón.