
Aunque Jefferies y Bankinter cifran en más de 7.000 millones de euros la inyección de capital de máxima calidad que supondría para el grupo, también advierten que la operación solo tendría sentido si hay una estrategia clara sobre cómo utilizar esos recursos adicionales y que el contexto de volatilidad puede no ser el más adecuado.
Ejecutivos y analistas de banca de inversión reconocen sus dudas alrededor de una hipotética venta del negocio de Santander en Polonia, después de que Bloomberginformase de que el grupo presidido por Ana Botín está explorando todas las opciones para su filial polaca.
En los últimos años, la posición de Santander sobre su negocio en Polonia ha sido la de que «si alguien quiere comprar, que haga una oferta», explica un ejecutivo de banca de inversión al corriente de la estrategia del grupo, que hasta el momento no ha mantenido una posición vendedora en esta geografía.
Otro alto cargo de un banco de inversión internacional que opera en España abunda en la misma idea y plantea que el problema para Santander será encontrar un comprador. «La filial es la tercera entidad dentro del sector bancario polaco y eso solo deja la posibilidad de que sea alguno de los grandes el que pueda estar interesando en una potencial compra», explica, descartando en la práctica la opción de que pudieran ser uno o varios fondos de capital riesgo los que pujasen por el negocio en Polonia.
Ambos directivos equiparan la situación con la del negocio de Santander en Reino Unido, una geografía sobre la que se ha especulado con un potencial interés del gigante español por una venta de su división de banca minorista. El tamaño de ambas filiales es muy relevante en sus respectivos mercados, lo que a su juicio limita la posibilidad de encontrar un comprador realista a un pequeño número de candidatos.
Mucho capital
Más allá de la viabilidad de la operación, una potencial venta de Santander en Polonia proporcionaría una fuerte inyección de capital de máxima calidad al grupo, según coinciden todos los bancos de inversión.
Los analistas de Citi cifran este impulso a la solvencia en unos 60 puntos básicos de CET1, mientras que los de Jefferies lo elevan por encima de los 110 puntos básicos, equivalentes a unos 7.000 millones de euros. El servicio de análisis de mercados de Bankinter calcula, por su parte, que la división polaca vale 7.672 millones de euros, teniendo en cuenta un precio de 1,4 veces su valor en libros.
Estos múltiplos de valoración, por encima de los competidores bancarios en Polonia, llevan a los analistas de Bankinter a pensar que «una potencial venta podría tener sentido financiero» para Santander. Sin embargo, el actual entorno de mercado no es «el más adecuado», advierte el banco.
También transmite dudas el equipo de análisis de Jefferies, aunque en su caso porque vincula la viabilidad de la potencial venta a encontrar un destino mejor a los nuevos recursos generados. «La pregunta clave sería si ese exceso de capital se devolvería a los accionistas o se invertiría en otras geografías», advierte el banco de inversión en un reciente informe.
Citi, por su parte, considera que la valoración del banco y la alta competencia que registra el mercado bancario polaco son motivos que invitan a realizar una venta. En este contexto, la inyección de capital que supondría la operación «podría reinvertirse para impulsar los retornos en cualquier otra geografía», opina.