
Hace 11 años el Viejo Continente tenía el 45% del mercado; ahora está en el 30%, pero las entidades se han reorganizado y ahora están listas para competir.
Los bancos de inversión europeos han abierto de par en par las puertas del negocio a sus rivales estadounidenses en los últimos 11 años. No solo se han replegado de Estados Unidos, sino que sus problemas y sus reorganizaciones también les han puesto en bandeja buena parte de la tarta de Europa. Pero S&P Global cree que la caída ha terminado y que las entidades del Viejo Continente están listas para volver a competir.
Así lo indica la cuota de mercado de los ingresos globales en banca de inversión que tiene cada bando. La sangría se está frenando. Los competidores europeos tienen solo el 30%, pero han rebotado desde el 28% que llegaron a marcar en 2021 y se han mantenido bastante estables en los últimos tres años, según resalta la agencia de ráting.
Esta estabilidad es una buena noticia, sobre todo porque se produce tras una fuerte caída. El reparto era del 45%-55% en 2013. Los bancos europeos tenían casi la mitad del negocio hace 11 años. Ahora el 70% está en manos de JPMorgan, Goldman Sachs, Bank of America, Citi, Morgan Stanley y Wells Fargo, pero era peor hace cuatro años.
«Sometidos a una regulación más estricta y a una fuerte competencia, los bancos de inversión europeos han abandonado negocios y geografías poco rentables y se han concentrado en segmentos en los que tienen masa crítica», apunta S&P.
Actividades más lucrativas
El negocio de la banca de inversión es duro, cíclico y exige escala para hacerlo rentable, así que no son pocos los bancos que se han concentrado en otras actividades más lucrativas y más estables durante los años de la travesía en el desierto de los tipos ultrabajos.
La agencia de ráting recuerda el giro de Deutsche Bank, que cortó por lo sano y se salió del negocio de renta variable durante su reestructuración de 2019. O UBS, que ha abandonado importantes parcelas de actividad que cubría Credit Suisse y ha preferido concentrarse en segmentos escogidos y donde tiene más capacidad.
La banca minorista y comercial ha ganado la batalla en Europa, hasta que la subida de los tipos de interés ha espoleado los resultados y ha permitido a las entidades mirar con más desahogo hacia el futuro. Con el capital reforzado, dinero en el bolsillo y las ideas más claras de por dónde atacar a los grandes de Wall Street, varias entidades europeas han cambiado el paso.
Fichajes
Santander es una de ellas. S&P destaca las contrataciones que ha hecho y su intención de pelear por su parte de la tarta. Fuentes financieras añaden los fichajes que también han realizado Deutsche Bank y BBVA y el mayor pulso competitivo que han ganado con ellos.
También hay marchas atrás. HSBC acaba de anunciar el cierre de la actividad de asesoramiento de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) y de operaciones en el mercado bursátil.
S&P reconoce que la actividad de banca de inversión tiene más riesgo que la minorista y que introduce un componente cíclico a los resultados, pero no por eso es negativa. Bien gestionada, con la dimensión adecuada y con el dinero bajo control, «es un factor de diversificación para los bancos», asegura.