La banca de inversión mete presión a Santander para que eleve el dividendo

Varias entidades aseguran que la mayor rentabilidad del grupo permite aumentar los pagos. Deutsche Bank cree que habrá más efectivo; Barclays apuesta por las recompras.

Todas las miradas están puestas en el 25 de febrero. Santander ha reservado ese día para presentar en Londres su nuevo plan estratégico 2026-2028 y desvelar el futuro de la retribución al accionista. La banca de inversión ya ha comenzado a hacer apuestas y su conclusión es que habrá una subida. Su rentabilidad al alza se lo permite.

Fuentes de varias entidades dan por hecho que Santander elevará sus objetivos de remuneración no solo porque es lo que se espera en cada cita con el mercado, sino porque los planes de eficiencia operativa, de sinergias entre los negocios del grupo y de gestión del capital dejan un amplio hueco para ello.

«A pesar de su complejidad y de un entorno que ha estado lejos de ser el óptimo en algunos mercados, el banco ha logrado mejorar de forma consistente su rentabilidad trimestre tras trimestre y con una baja volatilidad en los resultados», apunta Deutsche Bank.

Institucionales frente a minoristas

El debate entre los bancos de inversión es qué primará Santander en sus nuevos objetivos, las recompras o el dividendo en efectivo. Las primeras son las favoritas de los inversores institucionales y la entidad tienen muchos en sus filas. Más del 60% del capital está en sus manos. Pero la partida de accionistas particulares también mueve la aguja bursátil y ellos prefieren el dividendo, según estas fuentes.

Barclays se inclina por las recompras. «Son su herramienta preferida para distribuir el exceso de capital», afirma en un informe que deja pocas dudas de su convencimiento sobre la dirección de los próximos anuncios del banco. «Las pruebas demuestran que Santander puede superar su objetivo de reparto a los accionistas«, asegura.

Sus cálculos apuntan a una mejora de al menos 2.100 millones de euros en los planes que ha anunciado Santander para hacerse con 10.000 millones en títulos propios entre este año y el que viene.

El vaticinio de Barclays es que el dividendo seguirá igual y también el porcentaje del beneficio que se dedica a retribuir al accionista (payout), actualmente en el 50%.

Todos los frentes

Deutsche Bank disiente. Los analistas de la firma germana están entre los más optimistas con la cita de febrero. «No solo prevemos que en 2026 se produzcan recompras de acciones más importantes que las que el banco ha indicado para 2025-2026, sino que también vemos probable un aumento del componente en efectivo de la política de dividendos«, aseguran.

Los expertos de Deutsche Bank contemplan 1.000 millones extra en recompras y que el mayor dividendo no sea extraordinario, sino que forme parte de un plan para elevar el payout hasta el 55% o incluso el 60%.

La rentabilidad es una de las claves de esta mayor holgura. El banco germano cree que Santander puede anunciar un objetivo de ROTE (retorno sobre el capital tangible) del 18% o 19% para 2028, frente al 16,1% actual. Y a eso contribuirá la otra pieza fundamental de la estrategia de Santander: la movilización de activos.

El banco está exprimiendo al máximo la cesión de riesgo a terceros a través de operaciones de transferencia, con las que logra liberar capital y hacer hueco para reinvertir el dinero en préstamos más rentables y con menos consumo de solvencia.

Impulso

La firma experta en deuda CreditSights anticipa que el cuarto trimestre será el de mayor actividad de Santander este año en este capítulo y que eso elevará su capital. «El banco continúa operando en la parte alta del objetivo de CET1 que ha establecido el equipo gestor del 12% al 13%», explica.

Barclays ve un efecto acelerador para el capital del banco. «La acumulación de CET1 será mayor de lo previsto anteriormente», pronostica. Santander ya cerró el tercer trimestre con una solvencia del 13,10%, por encima de su objetivo, y ahora el banco británico considera que puede llegar al 13,25% a final de año.

Santander no se ha comprometido a nada con ese exceso de solvencia. La entidad tiene reglas claras para decidir el destino de sus recursos sobrantes y lo prioritario es el crecimiento orgánico. Luego llegan las recompras y los dividendos ordinarios, con las adquisiciones que aporten valor en tercer lugar y las retribuciones extraordinarias a los accionistas en el cuarto.

Fuentes de la banca de inversión, sin embargo, creen que la mayor rentabilidad de Santander y su capacidad de generar capital han elevado la presión para que mejore la retribución al accionista e incluso el payout en su nuevo plan estratégico y que la entidad lo tiene contemplado en sus proyecciones.