La banca europea tiene un capital histórico y la rentabilidad más alta desde 2007

La tasa de mora también es la más baja desde la crisis financiera. Las previsiones para 2025 son positivas pese a la rebaja de los tipos de interés.

La banca europea nunca ha tenido mejor salud. Las entidades financieras han hecho los deberes durante la era de los tipos ultrabajos y han construido un sector capaz de resistir en todas las condiciones. Su capital está en niveles históricos, la rentabilidad se ha disparado en cuanto ha soplado un poco de viento a favor y la morosidad es la más baja en casi 20 años.

Son las mejores cifras desde la crisis financiera de principios de siglo, según atestiguan los datos de las dos últimas décadas recopilados por la firma de análisis CreditSights.

Los bancos han tardado cerca de 15 años en recuperarse, pero la subida de los tipos de interés para contener la ola inflacionista puso fin a la travesía del desierto y ha sentado las bases para que 2025 siga en la senda positiva incluso sin la muleta de un precio del dinero al alza, aseguran varios analistas.

La rentabilidad ha sido la asignatura más difícil. Los bancos europeos partían de un retorno sobre el capital (ROE) del 18% en 2006, que ya bajó a menos del 15% en 2007 y entró directamente en terreno negativo en 2008. Y eso fue solo la primera ola, la provocada por la caída de Lehman Brothers y el estallido de las hipotecas subprime, porque pronto llegó la segunda. En plena crisis del euro, el sector volvió a presentar un ROE negativo en 2012.

Retorno en mínimos

Los números rojos quedaron pronto atrás, pero la rentabilidad siguió en mínimos hasta 2022. Solo la subida de los tipos de interés decretada entonces por el Banco Central Europeo (BCE) logró romper el corsé y dar alas a los retornos. Con un ROE medio que roza el 15%, el sector nunca había estado tan cerca de recuperar la cota de 2007.

Lo ha hecho con mucho más capital que entonces y eso lo ha puesto más difícil. Los bancos europeos entraron en la crisis financiera con una solvencia de máxima calidad (ratio CET1) que no estaba muy lejos del 6%. No les ha quedado más remedio que subirla a golpe de requerimiento supervisor.

Todos los reguladores del mundo han elevado sus exigencias de capital para tapar los agujeros que evidenció la crisis financiera, pero ha habido grados y las autoridades de la eurozona están en el ala más dura. A los bancos europeos no les ha quedado más remedio que disparar su solvencia. Con una media del 15,5%, nunca habían tenido tanto capital y eso penaliza la rentabilidad.

La morosidad es la tercera métrica clave en la salud del sistema financiero y tampoco genera inquietud alguna. Después de escalar por encima del 6% y tocar máximos en 2013, los bancos europeos han conseguido bajar los impagos de las alturas y ahora los mantienen a raya en el entorno del 2%, exactamente donde estaban antes de que estallara la crisis financiera mundial.

Ninguna de las tres variables analizadas por CreditSights seguirá en los niveles de 2024 por mucho tiempo. El nuevo año trae más bajadas de los tipos oficiales, que ya han comenzado a hacer mella en las cuentas de resultados de los bancos, y un crecimiento económico algo anémico que incidirá en la tasa de mora.

Además, habrá más requerimientos, y se espera que las entidades continúen siendo muy generosas con los accionistas.

Perspectivas

Los afectados serán el capital, la rentabilidad y la morosidad, aunque eso no impedirá que este ejercicio sea otro buen año para el sector.

«Creemos que la rentabilidad seguirá relativamente alta en 2025, pero va a bajar de los actuales niveles a medida que los recortes de los tipos de interés estrechen los márgenes», explica CreditSights.

«Hemos visto algún signo de debilidad que nos lleva a pensar que la morosidad subirá, aunque no de forma muy significativa, mientras que la ratio CET1 bajará modestamente como resultado de la implantación del tramo final de Basilea III y de los esfuerzos de los bancos por devolver el exceso de capital a los inversores», añade.

La agencia de ráting S&P está de acuerdo en los efectos mínimos de los pequeños reveses a los que se enfrenta el sector. «Esperamos que la mayoría de los bancos europeos mantenga una rentabilidad sólida, una fuerte capitalización y una amplia liquidez. El mayor crecimiento del crédito y de los ingresos por comisiones, junto con el control de los costes, deberían ayudar a compensar la erosión de los márgenes derivada de la bajada de los tipos», anticipa.