La banca está desesperada. No sabe cómo atraer al cliente, que por otra parte no tiene ninguna intención de andar gastando dinero y solo piensa en ahorrar. La semana pasada, en una oficina bancaria de un gran banco, me comentaban que con esto de la pandemia y de los fuertes rebrotes del coronavirus que se están produciendo no vendían ni un colín. “Nadie quiere ahora créditos, solo ahorrar, pese a que el dinero no renta nada dados los tipos de interés negativos que tenemos desde hace ya años”.