Los resultados de los seis bancos que cotizan en el Ibex han superado las previsiones de los analistas.
La gran banca española (Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja) ha dado el primer paso hacia un nuevo ejercicio récord pese al nuevo escenario de tipos de interés a la baja.
Las entidades bancarias han reportado unos resultados mejores de lo esperado gracias a los vientos de cola del final de 2024, una actividad comercial más fuerte de lo imaginado y la nueva forma de contabilizar el impuesto especial a la banca.
El beneficio conjunto de los seis bancos que cotizan en el selectivo nacional se ha disparado un 27% en términos interanuales, hasta 8.487 millones de euros. Todo ello en un entorno cambiante que ha obligado a la mayor parte de las firmas del sector ha virar su estrategia en busca de mayor volumen de negocio. La banca ha centrado sus esfuerzos en fidelizar a sus clientes y en atraer a nuevos usuarios a través de ofertas más competitivas.
Los ingresos por intereses volvieron a ser el motor de la cuenta de resultados, aunque la menor presión monetaria ejercida por el Banco Central Europeo (BCE) se dejó sentir en los márgenes de intereses de todos los bancos. Los ingresos por precio aportaron 22.939 millones, casi un 2% menos respecto al mismo periodo del año anterior.
Los principales directivos de los bancos ya alertaron a finales del año pasado que la partida de ingresos por intereses había tocado techo y que lo que estaba por venir era una «normalización» tras varios trimestres récord consecutivos.
En su defecto, las comisiones netas han ganado protagonismoy, en algunos casos, como en Bankinter (+13,4%) o BBVA (+9,2%), han paliado en gran medida el descenso de los ingresos por intereses. Las comisiones netas obtenidas por la comercialización de productos parabancarios, como fondos de inversión, seguros o planes de pensiones crecieron de media un 6%, hasta aportar 7.055 millones a las arcas de las entidades.
Impuesto
La nueva configuración del impuesto especial a la banca también ha sido determinante para que los bancos reporten cifras mejores de lo esperado. Todos los bancos, salvo Bankinter, han periodificado el pago del impuesto especial en los cuatro trimestres del ejercicio. La nueva forma de computar la tasa minimiza su impacto sobre las cuentas. Hasta el año pasado, los bancos incluían el pago total del tributo especial en las cuentas del primer trimestre.
Los seis bancos cotizados han abonado 356 millones por la figura fiscal, lejos de los 1.478,6 millones que desembolsaron por el gravamen extraordinario en los tres primeros meses del ejercicio pasado.
En el caso de Bankinter, la entidad no abonará nada por el impuesto este año porque el Gobierno permite ahora a la banca deducirse hasta el 25% del impuesto de sociedades. Su consejera delegada, Gloria Ortiz, apuntó durante la presentación de los resultados que el pago del impuesto este año hubiera sido de unos 54 millones de euros, pero al tener una cuota líquida de sociedades «alta», de 300 millones, se han podido deducir 70 millones. Esto ha permitido a la entidad no pagar nada por el impuesto especial.
La máxima ejecutiva de Bankinter también adelantó que, gracias a esta deducción, la entidad tampoco pagará nada por el tributo el año que viene.
Momento
Los principales directivos aseguraron que la banca encara el nuevo entorno económico, marcado por la controvertida política comercial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la posibilidad de que el BCE continúe la senda de tipos a la baja, con confianza y robustez. BBVA y Santander, que son las entidades más expuestas por su presencia internacional, defienden que la diversificación geográfica será clave para lograr sus metas anuales.
