China fue el primer país en ser golpeado por la pandemia y con ello, sus mercados. Año y medio después, la potencia asiática está siendo también la primera en dar muestras de que la recuperación económica impulsada por las vacunas frente al Covid no será tan rápida ni libre de sobresaltos. Así, el principal índice chino, el CSI 300, se deja más de un 6% en lo que va de año, tras haberse revalorizado un 27% en 2020, mientras el resto de parqués occidentales acumulan ganancias. Esta caída borra las expectativas de los gestores, que prometían para 2021 fuertes rentabilidades en los mercados emergentes y, en particular, en China.