La caída del uso del carbón reduce un 20% las emisiones de CO2 del sector eléctrico

Mientras el mundo remaba en 2015 hacia un descenso en el uso del carbón para generar electricidad, España se situaba como uno de los países que más aumentaron ese año el empleo de esta fuente de energía, la más contaminante de todas. Las térmicas españolas que queman carbón aumentaron un 21,9% su producción de energía entonces. La falta de lluvias y viento —unido a los bajos precios internacionales del carbón— hizo que se produjera ese incremento tan enorme, que a su vez causó que las emisiones de CO2 globales en España aumentaran un 3,2%, mientras que en el resto de la Unión Europea se reducían.

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