
El Consejo de Gobierno del BCE, que esta mañana ha realizado una votación secreta, se ha decantado mayoritariamente por Claudia Buch. La actual vicepresidenta del Bundesbank sucederá el 1 de enero a Andrea Enria al frente del MUS, el mayor organismo supervisor bancario de Europa.
Claudia Buch se ha impuesto a Margarita Delgado, subgobernadora del Banco de España, en la carrera por uno de los puestos más codiciados del sector financiero europeo.
En la votación han participado los seis miembros del comité ejecutivo del BCE y todos los gobernadores de bancos centrales del área del euro. El voto no ha sido unánime, pero sí mayoritario a favor de la candidata alemana, que estaba fuertemente respaldada por el Ejecutivo germano.
El Consejo de Gobierno del BCE ha votado en contra de la opinión (no vinculante) del Parlamento Europeo, que se inclinó unánimemente por Margarita Delgado por su demostrable y larga carrera supervisora en España y en Europa.
Diferentes voces del Parlamento europeo, como la eurodiputada Eva Poptcheva, denunciaron hace unos días públicamente que Christine Lagarde, presidenta del BCE, no hizo llegar al resto del comité ejecutivo su dictamen, según publicó Bloomberg. «Se ha ignorado nuestra opinión oficial», afirmó. Se da la circunstancia de que Buch debe comparecer de nuevo ante el Parlamento el 20 de septiembre y su visto bueno es imprescindible para que el proceso siga adelante. El nombramiento tendrá que ser confirmado finalmente por el Consejo de la Unión Europea. El BCE asegura en el comunicado que la opinión de la comisión de economía del Parlamento se compartió con el Consejo de Gobierno del BCE.
Perfil
Claudia Buch (Padeborn, Alemania, 1966) tiene un perfil puro de economista, no de supervisora. Estudió Económicas en la Universidad de Bonn y un master en dirección de empresas por la Universidad de Wisconsin (EEUU). Entre 1991 y 2014 ocupó diferentes puestos académicos en instituciones y organismos alemanes y asesoró al Gobierno en algunas ocasiones. Ha ocupado cargos en el Banco Internacional de Pagos y en el Fondo Monetario Internacional (FMI)
En 2014 fue nombrada vicepresidenta del Bundesbank. No quiso postularse en ningún momento como presidenta, porque su aspiración, que no escondía, era la de encabezar el MUS. Su experiencia en supervisión, el rol que lo tocará hacer a partir de ahora, es limitada.
La candidatura de Delgado recibió un golpe fuerte cuando Nadia Calviño desveló en pleno verano que lucharía por la presidencia del Banco Europeo de Inversiones. Esta vacante también se dilucidará en los próximos días. Compite con la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, la danesa Margrethe Vestager.
También ha pesado en contra de Delgado ha sido la elevada nómina de españoles en puestos influyentes clave en el ámbito financiero que hay hoy en Europa. Los más reseñables son Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, y José Manuel Campa, presidente de la Autoridad Bancaria Europea. Hay un tercero, aunque su radio de acción no se limita a Europa. Se trata de Fernando Restoy, que dirige desde 2017 el Instituto de Estabilidad Financiera.