El eje del tráfico aéreo mundial se desplaza inexorablemente hacia Asia-Pacífico. Camino de convertirse en epicentro del mapa geopolítico y económico terrestre, la región también asciende vertiginosamente hacia la conquista de los cielos. La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) predice que generará más de la mitad de nuevos pasajeros en dos décadas, con un 5,6% de crecimiento anual del número de viajeros. Mucho antes, en 2024, el organismo vaticina que China desbancará a Estados Unidos como el mayor mercado de pasajeros del planeta. Un pronóstico de altos vuelos que ya representa múltiples retos para una zona con profundas disparidades.