La patronal CEOE ha intensificado su cruzada contra la última reforma del impuesto de Sociedades y subraya que podría suponer motivo de inconstitucionalidad. A su juicio, «la continua adopción de medidas de urgencia en materia tributaria es incompatible con la mínima seguridad jurídica necesaria en toda actividad económica, pero especialmente exigible por los inversores nacionales o extranjeros».