
La modificación del precio al alza alargará unos pocos días la opa para cumplir con los trámites que exige la ley, pero aun así el proceso terminará a finales de octubre. Es decir, año y medio después de su presentación.
El movimiento de BBVA ha provocado la suspensión automática del período de aceptación, que se retomará en cuanto la CNMV dé su visto bueno al suplemento del folleto informativo de la opa que contiene las nuevas condiciones y que el banco ya ha remitido al supervisor.
La ley de opas establece que el supervisor tiene tres días hábiles para hacerlo.
Reanudación
Una vez aprobado, se reanudará el plazo de aceptación hasta completar los 30 días inicialmente establecidos.
Si la CNMV decide agotar el plazo legal, el 10 de octubre quedará finalizado el período abierto para que los accionistas de Sabadell acudan al canje. El 17 de octubre, exactamente una semana después, se publicaría el porcentaje de derechos de voto que han acudido a la opa.
La ley también exige que el consejo de administración de la empresa opada (Sabadell) se reúna de nuevo en un plazo máximo de cinco días naturales desde la luz verde de la CNMV para hacer una recomendación a sus accionistas.
En una entrevista con EXPANSIÓN, Josep Oliu, presidente de Sabadell, aseguró que el consejo votaría en contra de toda oferta que contemplara una prima inferior al 30% porque es lo que pagan las opas hostiles que triunfan.
Opa de exclusión
Si BBVA no alcanza la aceptación mínima del 50% de derechos de voto, pero supera el umbral del 30%, tiene 24 horas para decidir si asume el fracaso de la oferta y da por terminada esta aventura, o bien renuncia a esa condición del 50% e intenta hacerse con el control efectivo del banco con el nombramiento de un número de consejeros proporcional a su participación.
Ese escenario le obligaría a lanzar una segunda opa, en este caso de exclusión, por el resto del capital (hasta alcanzar el 100%) en un plazo máximo de un mes.
La ley estipula que debe hacerse a un precio «equitativo» y tiene que incorporar necesariamente un componente en metálico, aunque no tiene por qué ser íntegramente en efectivo. Los analistas dan por hecho que será superior al de la primera opa. La misión del supervisor, que es quien lo fija, es asegurarse de que sea equitativo y depurarlo de factores puramente especulativos.