La vivienda sigue dando señales de recuperación. La curva es clara: el punto álgido está en 2007, en plena burbuja inmobiliaria, con más de 775.000 casas vendidas al año. El fondo aparece en 2013, con 318.830 operaciones. Y a partir de ahí, una escalada lenta que se acelera en los dos últimos años, hasta regresar a cifras que se parecen a las de 2008. La compra de casas termina el 2017 con crecimientos fuertes en todas las comunidades autónomas con respecto a un año antes. Todos los meses del año se han registrado fuertes subidas, con subidas de más del 20% tres meses, a excepción de abril, en un bache puntual que se vinculó a que en Semana Santa se frenaron los registros.