Tres vicepresidentes de Gobierno, tres gobernadores del Banco de España, tres presidentes de la CNMV y otros altos cargos, como el presidente de Asociación Española de Banca, ya han pasado por la Comisión de investigación sobre la crisis financiera. A lo largo de las 11 primeras sesiones celebradas —aún le quedan meses de trabajo—y con casi un centenar de horas de declaraciones, se han oído todo tipo de razones para justificar y explicar la hecatombe que ha roto la estabilidad social al disparar la desigualdad y la pobreza, y que elevado la deuda pública hasta casi el 100% del PIB desde el 36% que estaba en 2004. La factura final directa está por determinar, pero nadie espera que baje de los 50.000 millones.