Las respuestas a las acciones emprendidas por el Gobierno de Cataluña durante las últimas semanas pueden simplificarse, siguiendo una vieja teoría, en tres tipos: lealtad, voz y salida. Mientras que la lealtad arropó al Gobierno en su determinación de convocar el referéndum, la voz y la salida han ganado protagonismo en los días previos a la declaración de independencia. La voz, con la manifestación a favor de la unidad de España del pasado domingo; la salida, simbolizada por la decisión de algunas empresas de trasladar su sede social fuera de Cataluña.

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