La práctica totalidad de los responsables de la contrata de limpieza viaria y recogida de basuras de FCC en Barcelona conocían que la compañía mezclaba residuos de distinto tipo —envases para reciclar con basura normal, por ejemplo— para maximizar sus ingresos. Así lo pone de manifiesto la investigación llevada a cabo por el Ayuntamiento de Barcelona, que revela que hasta 14 personas —entre ellas la jefa de la contrata, ingenieros, encargados de logística…— mandaron o recibieron correos electrónicos en los que se organizaba la manipulación de los sistemas de recogida.