Dicen que Jeroen Dijsselbloem es socialdemócrata, aunque lo cierto es que en los últimos cuatro años ha sido el gran aliado del alemán Wolfgang Schäuble, titán europeo de la austeridad, látigo de Grecia y guardián de las esencias de las reglas fiscales. Dicen también que tiene un máster por la Universidad de Cork, aunque su equipo tuvo que corregir las biografías oficiales al arrancar su mandato: nunca obtuvo tal título. Y dicen que el ministro holandés de Finanzas seguirá al frente del Eurogrupo a pesar de la debacle de su partido en las elecciones del pasado miércoles: el propio Dijsselbloem asegura, a través de un portavoz, que su mandato expira en enero de 2018; ni un día antes.