La empresa de cubitos que surgió en un garaje

Hace tanto calor estos días en las calles de Cebreros, un pueblo de Ávila de poco más de 3.000 habitantes que, a pleno sol y con temperaturas de 35 grados, cuesta encontrar vecinos por sus calles. Paradójicamente es el frío el que mueve la economía de la localidad. Mientras que Cebreros se derrite, en la empresa Procubitos parte del personal está acostumbrado a trabajar en cámaras a 18 grados bajo cero. La fábrica es capaz de producir 200 millones de cubitos al mes, con los que podrían enfriar al menos una bebida para los habitantes de todo el país.

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