¿Hacia dónde quiere caminar la Europa que se proclama líder mundial contra el cambio climático? ¿Quiere solo dejarse llevar en la implantación de renovables? ¿O quiere fijarse objetivos ambiciosos que le obliguen a más esfuerzos? Esto es —muy resumido— lo que debe decidir la UE, que está preparando la norma que establecerá los objetivos de energías limpias para 2030, ya que los de 2020 —llegar al 20% de cuota renovable— ya están vigentes. Se espera que el documento final esté listo y aprobado en el verano de 2018. La negociación es a tres bandas: la Comisión Europea, los Gobiernos de los Estados miembros y el Parlamento.