“Esperar a ver qué pasa”. Es la estrategia que los clientes de las compañías manufactureras en Estados Unidos empiezan a adoptar por la incertidumbre de las políticas del presidente de Donald Trump, de acuerdo con el análisis que cada mes hace de la coyuntura la Reserva Federal. El banco central estadounidense constata, además, que la euforia que se vio tras la elecciones se modera entre los empresarios.