Todos los datos disponibles muestran que el frenesí para salir de compras ha bajado varias velocidades. Durante el primer semestre, la inversión china en el extranjero -sin tener en cuenta la del sector financiero pero sí la que lleva a cabo el Gobierno- alcanzó los 40.700 millones de euros, una caída interanual del 45,8%. Una base de datos de Bloomberg que recoge todas las fusiones y adquisiciones anunciadas por empresas chinas en el exterior estima su valor en los 81.000 millones de euros en lo que va de año, un 37% menos en comparación con el anterior.