“La secesión sería un desastre para España. Pero también dañaría a los catalanes, razón por la que una mayoría de ellos se opone”, aseguraba esta semana desde su portada The Economist. Agencias de rating como S&P o Moody’s ya han alertado de los peligros para la financiación catalana si las tensiones continúan. “La economía española se ha mostrado estos años muy resistente al ruido político. Pero es imposible ignorar que los riesgos crecen rápidamente”, escribe en un análisis Ángel Talavera, economista jefe para la eurozona de Oxford Economics.